«El amor ha vencido al odio, la luz ha vencido a las tinieblas» (Mensajes de Pascua del Papa Francisco para 2025).
El amor incondicional de Dios se manifiesta en la pasión, la muerte y la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. El tiempo pascual nos brinda la oportunidad de reflexionar más profundamente sobre el triunfo del bien sobre el mal, de dar testimonio de la alegría de la resurrección y de ser instrumentos de una «esperanza que no defrauda» (Romanos 5:5).
Que Cristo, nuestro Cordero Pascual —cuya pasión, muerte y resurrección pagaron el precio de nuestra iniquidad y nos ganaron la salvación— ilumine la oscuridad de nuestros corazones y fortalezca nuestra esperanza. Que la luz de su Resurrección ilumine nuestros caminos, nos contagie con la alegría de la Pascua y nos haga faros de resiliencia en un mundo de esperanza esquiva. ¡Felices Pascuas!